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Sobre la importancia de prevenir que pánico se adueñe de los mercados.Parte II

27 Mar 2008 Sobre la importancia de prevenir que pánico se adueñe de los mercados.Parte II

Sin embargo, existen situaciones en que un miedo incontrolado nos bloquea, provocando una reacción irracional que conduce al desastre.La razón es que el miedo obedece a un mecanismo de respuesta rápido (provocado por la amígdala, que forma parte del sistema límbico), que no es racional (o generado por el cerebro superior), sino pre-programado.
Si el mecanismo no puede asociar el suceso desencadenante, con una respuesta concreta, la secreción de neurotransmisores asociada, generará un nivel de estrés (noradrenalina, adrenalina) de consecuencias imprevisibles.

El estrés de situaciones controladas viene modulado y atemperado por la secreción, además, de de endomorfinas (los opiáceos naturales del cerebro) y del Factor Liberador de Corticotropina o CRF.

Se ha constatado la inutilidad de intentar razonar con una persona en estado de del pánico. Sus mecanismos de raciocinio no funcionan.
La razón está en que la sobre excitación de la inteligencia afectiva, puede bloquear la función de los módulos prefrontales del cerebro superior, implicadas en las toma de decisiones racionales.

Los estudios demuestran que el pánico incontrolado, es contagioso, lo cual no debería extrañarnos, porque lo que la naturaleza no ha programado (¿todavía?) en un individuo genéticamente, no lo habrá programado previsiblemente en los demás. Respondemos, pues, de la misma manera.

En pánico incontrolado puede constituir así un peligro de consecuencias devastadoras. La depresión del 29, con sus secuelas de sufrimiento, fue consecuencia de una crisis de pánico, no contrarrestada, que se extendió como un incendio.

TODOS los que escribimos en un medio público, y en mayor cuantía en proporción de su difusión, deberíamos tener muy en cuenta los peligros del factor contagio del miedo y actuar con responsabilidad, enfocando los temas económicos, especialmente en las situaciones delicadas.

No estamos proponiendo ocultar información relevante, pero sí enfocar los temas con ecuanimidad. Como el SENSACIONALISMO VENDE, todos nos apresuramos a magnificar los aspectos más inquietantes de la situación actual, pero pocos agregan los pontos positivos, por ejemplo que, por primera vez en la historia de las crisis, un número muy importante de países, entre los que se encuentra España, cuenta con un holgado superávit, que posibilitará un mayor margen de maniobra. Tampoco se hace hincapié en la amplia experiencia y mecanismos para manejar las crisis presente.

Como quedó reseñado en estudio previo, para la correcta predicción del comportamiento por fundamentales – y con especial importancia en los momentos de crisis-, hay que cuantificar el factor psicológico.

La herramienta fundamental para el investigador, será la base de datos disponibles sobre el comportamiento de los mercados en crisis pasadas.

Existe una zona límite, común a muchos fenómenos físicos de naturaleza caótica (pe. tiempo atmosférico en muchas circunstancias), en que el problema es especialmente crítico y complicado. Minúsculas variaciones en los parámetros de partida, conducen a resultados muy alejados.

La intervención de agentes externos (gobiernos y reguladoras) pueden ser determinantes, incluso si los medios puestos en juego, no son proporcionales a la magnitud del reto planteado. La razón es que en situaciones de pre pánico, factores en otras ocasiones menos relevantes, pueden marcar la diferencia, evitando o provocando la entrada en la situación de pánico irracional (inhibiendo el efecto disparo).

La predicción en esas condiciones extremas, representa un reto importante, porque la evolución futura puede ser radicalmente alterada por fuerzas minúsculas, conduciendo a situaciones no previsibles por el estado objetivo de la economía en el momento de partida.

En nuestros modelos, llamamos a esas situaciones, estados de alta energía potencial, porque con cantidades mininas de energía, se puede provocar un efecto disparo, materializado por el escenario subsiguiente a la aparición del pánico generalizado.

Hemos intentado analizar esas situaciones, basándonos en los datos objetivos que proporciona la historia pasada. Constatando en la práctica, las enormes implicaciones de pequeños factores en el comienzo de las situaciones de alta energía, que una vez derivadas en pánico colectivo, serán casi imposibles de controlar.

Y nuevamente, al calor de lo reseñado, volvemos a insistir en la responsabilidad que, dadas las circunstancias actuales, tienen todos los agentes, comenzando por los medios de comunicación de masas, para no contribuir a profundizar la crisis, sembrando el alarmismo.

Porque como queda razonado, el ser humano NO está programado para responder de un modo racional ante las crisis GRAVES de los mercados de valores.
Macrons



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