Bolsa General, Análisis de bolsa y mercados | Calma y tranquilidad, el año termina en ocho y el BCE vigila
3859
post-template-default,single,single-post,postid-3859,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,boxed,,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-7.7,wpb-js-composer js-comp-ver-5.2.1,vc_responsive
 

Calma y tranquilidad, el año termina en ocho y el BCE vigila

17 Jun 2008 Calma y tranquilidad, el año termina en ocho y el BCE vigila

El petróleo y los alimentos están disparados.

La inflación se incrementa consiguientemente de manera poco tranquilizadora.

Después de una década esplendorosa, con niveles de bienestar en amplias zonas del planeta, soplan malos vientos y se adivina próxima la tormenta.

Las instituciones europeas, en un alarde de audacia, aprueban la jornada de 65 horas, días antes del referéndum irlandés. Su intención sería compensar el inminente aumento del paro, con una mayor
explotación de los que lo conserven. Desgraciadamente no parece haber sido entendido así por los irlandeses, que no han sido capaces de vislumbrar el avance de las libertades, estado del bienestar y
contribución a la sociedad del ocio, que representa tal medida.

Ahora parece que pretenden que se cobre la llamada de móvil al que la recibe, para generar más riqueza aumentando el consumo y reactivar así la economía. Ya verán ustedes como tampoco son bien entendidos.

Avanzado el mes de julio, en una cadena privada de TV, escuchaba a dos santones de la economía (uno catedrático y otro cabeza de una importante organización) hablar del panorama económico.

A pesar de que había ya predicho en foros la eminente entrada en serios problemas de la economía EEUU, no pude menos de emocionarme por la mesura y optimismo que rebosaban. La situación para ellos no podía ser más halagüeña ¿Estarían errados nuestros programas?

Recientemente, volví a escuchar su espacio (creo que semanal) ahora ya mucho menos optimista. Lo único que no había variado es que para compensar la falta de interés de lo que dicen, no se escatima la
verborrea institucional.

Pudiera ser que, aunque creyente, sea un completo agnóstico en lo referente a los santones oficiales, que tanto se prodigan en los medios de comunicación para ilustrarnos.

Estoy pensando ahora en uno de los gurús más afamados, que apenas debe tener tiempo para dormir. Domina todas las artes, con especial conocimiento del Análisis Técnico y Ondas Elliot, que adereza con
relaciones entre Put-Call, volatilidades, estado de compra del mercado, y un sinfín de parámetros más, todos ellos de lo más interesantes, incluso para los herejes del análisis fundamental.

Este gurú muy reverenciado, es un autentico maestro de su arte y sin duda de los más reconocidos, con la excepción de unos cuantos escépticos (otros nos llamarán envidiosos). Confieso que mí atrevimiento y falta del debido respeto llega al extremo de nombrarle sin persignarme ni santiguarme. Lo sé, es lamentable.

Pues bien, este sabio, al que sólo la más nefasta concurrencia de hechos adversos, puede privar del acierto (las malas lenguas le atribuyen no más de un 20% de éxitos, lo cual es pura maledicencia,
porque vulneraría la lógica de las probabilidades) ha dado una razón de peso innegable para argumentar su vaticinio de un BUEN AÑO PARA LA BOLSA.

La razón, señores, que ni los más envidiosos de sus críticos podemos atacar, es que estamos en un año que termina en ocho, señal inequívoca de subida.

Otros, perdemos el tiempo analizando los datos y haciendo proyecciones para tratar de determinar el entorno macro en el que nos desenvolveremos, como punto de partida de nuestro análisis basado en
fundamentales.

Obviamente, su método es mucho más simple y en la sencillez está la belleza. Luego, si las circunstancias se confabulan contra él y la bolsa baja, serán los elementos los culpables (No mandé mis naves a luchar contra los elementos).

Además, es muy probable que tenga razón; que a pesar de que corren malos vientos todo sean simplemente apariencias (ya se sabe, las apariencias engañan).

Nos preocupamos demasiado. Cierto, la inflación está en la eurozona ni más ni menos que en el 3,7%. Los muy pesimistas, entre los que me sitúo, pensamos que subirá más si no media un milagro.

Pero eso es porque no tenemos fe en el Sr. Axel Weber y sus compañeros del BCE, a pesar de que han afirmado estar en alerta máxima,listos para subir los tipos de interés.

Y es que no tenemos perdón; creemos que la subida de tipos no hará más que empeorar las cosas y para colmo lo argumentamos.

Y lo que es mucho más grave aún, desconfiamos del gurú que nos ha pronosticado un buen año de bolsa, incluso si no encontramos argumentos para rebatir su brillantísima tesis del año terminado en ocho. No sé si porque la envidia nos ciega el raciocinio o porque es una razón de tanto calado que no se puede rebatir.

Además, y para decirlo francamente, preferimos los santones institucionales que nada dicen (lo que compensan hablando mucho) a los profetas del fin del mundo que ahora se ciernen por todos lados, muy en concordancia con los tiempos que corren.

Macrons, analista macro y colaborador de Bolsa General



wordpress theme powered by jazzsurf.com

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies propias para optimizar tu navegación, adaptarse a tus preferencias y realizar labores analiticas. Al continuar navegando aceptas nuestra politica de cookies. Puedes ampliar información sobre la política de cookies,

ACEPTAR
Aviso de cookies