Bolsa General, Análisis de bolsa y mercados | BODEGAS RIOJANAS.
531
post-template-default,single,single-post,postid-531,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,boxed,,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-7.7,wpb-js-composer js-comp-ver-5.2.1,vc_responsive
 

BODEGAS RIOJANAS.

20 May 2007 BODEGAS RIOJANAS.

Santiago Frías: “Apostamos por Estados Unidos”
Publicado el 20/05/2007, por Itziar Elizalde

La empresa está abierta a compras y no contempla su venta. El objetivo es integrar redes comerciales que aporten sinergias.


El 1 de octubre de 1997, Bodegas Riojanas se estrenó en el parqué con una revalorización del 292%, sobre el precio de colocación de 1.615 pesetas por acción (9,7 euros). En un momento de euforia bursátil en torno a los valores vitivinícolas en marzo de 1998, Riojanas batió su récord histórico en bolsa en 13,25 euros.

Sin embargo, entre 1998 y hasta el año 2000, la uva de Rioja experimentó una importante subida de precio y llegó a rozar las 400 pesetas por kilo, el equivalente a 2,40 euros. Estas cifras desorbitadas situó en una posición difícil a un buen número de bodegas. Las complicaciones surgieron cuando los precios cayeron, situando contra las cuerdas a las empresas que estaban elaborando vino a partir de una uva cara y se vieron obligadas a bajar su coste para adecuarlas a la nueva realidad del mercado.
Bodegas Riojanas no fue una excepción.

En 2001, la empresa registró una caída de su beneficio del 40%, por la repercusión negativa en valor de los precios de la uva en años precedentes, que afectó parcialmente a los vinos criados y, en su totalidad, a los reservas y grandes reservas. En este periodo, la cotización siguió una línea descendente con vaivenes hasta tocar suelo en 6,36 euros, el 30 de diciembre de 2002. Desde entonces, las acciones han ido recuperando su valor al ritmo de la recuperación del sector.

Bodegas Riojanas, que ahora comercializa los reservas del año 2000 y los grandes reservas de la cosecha de 1998, da casi por superada esta etapa y está inmersa en el cumplimiento del plan estratégico 2004-2009, que prevé duplicar las ventas desde su inicio y aumentar el peso de la exportación, hasta el 25% de la facturación. De esta manera, en 2009, podría alcanzar unas ventas próximas a 27 millones de euros, frente a los 16,6 millones con los que finalizó el pasado ejercicio.

Para alcanzar estos objetivos, la empresa, especializada en la elaboración de reservas y grandes reservas, ha dado un fuerte impulso a su estructura comercial, creando una red propia, tanto en el ámbito nacional como en el exterior. En el mercado internacional, que en último ejercicio, supuso el 20% de la facturación, la bodega cuenta con una oficina propia en Estados Unidos. “En este mercado, estamos intentando introducirnos en todos los estados, abordando cada uno de ellos como si fuera un país independiente”, explica Frías.

En Estados Unidos, la empresa ha apostado por dos marcas: Puertavieja y Montereal y Viña Albina. La primera está orientada al canal de distribución, mientras que las otras dos se quieren introducir en la restauración y en tiendas especializadas. “Es un camino más lento, pero más seguro; pues si fallamos con una de las marcas, tenemos el respaldo de la otra”, justifica el ejecutivo, que recuerda que, según todos los expertos, Estados Unidos será el primer consumidor mundial de vino y, por tanto, su principal objetivo. En la actualidad, el primer mercado exterior de Bodegas Riojanas es Reino Unido, aunque la compañía espera que en tres años Estados Unidos se sitúe a la cabeza.

Mercado
En el mercado español, donde las ventas se reparten a partes iguales entre la hostelería y la alimentación, la bodega apuesta por Viña Albina, que según resalta Frías, “es la tercera marca más vendida de reserva de Rioja, cuando hace tres era la décima, según los datos de la consultora ACNielsen”.

La bodega produce alrededor de cuatro millones de botellas al año, de las que 1,4 millones corresponden a Viña Albina; 1,1 millones, a Puerta Vieja; y 700.000, a Monte Real; todas ellas en la DO Rioja.
En Toro, la elaboración asciende a 600.000 botellas con las marcas Peña Monte y Marqués de Peña Monte, mientras que el resto –200.000 unidades– se distribuye entre vinos jóvenes y blancos, principalmente.

La empresa cuenta con tres bodegas en Cenicero y San Vicente de la Sonsierra, ambas en la DO Rioja, y en Torreduero, en la DO Toro. Esta instalación, que ha supuesto una inversión de seis millones de euros, logró, por primera vez el pasado año, un ebit (beneficio de explotación bruto) positivo. “En Toro, el objetivo es alcanzar un punto de equilibrio en los resultados próximamente”, explica Frías.

“En el hipotético caso de plantearse una operación corporativa, apostamos más por comprar, que por ser adquiridos”, apunta el ejecutivo, que recuerda que estudian todas las posibilidades que aporten sinergias en el área comercial. “Podemos estar abiertos a una toma de participación siempre que nos genere sinergias y que nos ayude a cumplir nuestro proyecto”, apostilla Frías, que destaca la confianza del consejo de administración en que “la bodega crecerá tanto en facturación como en resultados”. “Nuestro objetivo es ser rentables tanto en resultado como en retribución al accionista”, concluye.
 
Un saludo.



wordpress theme powered by jazzsurf.com

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies propias para optimizar tu navegación, adaptarse a tus preferencias y realizar labores analiticas. Al continuar navegando aceptas nuestra politica de cookies. Puedes ampliar información sobre la política de cookies,

ACEPTAR
Aviso de cookies